sábado, 11 de julio de 2015

Encuentro de finalización de la primera etapa de la catequesis, Domingo 5 de julio: Un correo electrónico y unas fotos

Hola padre Benito:
Soy Nacho Berta, quería primero que nada agradecerle de todo corazón por la grata atención y por dejarnos compartir un encuentro con ustedes y con los chicos de las catequesis. 
 Quería compartirle que los chicos, los catequistas, quedaron encantadísimos con la atención y la comodidad del monasterio, así que de verdad le agradecen hayan sido tan atentos en todo.
 En lo personal también quiero agradecerle todo lo que hizo por nosotros y facilitarnos mucho el encuentro con su ayuda.
 Le cuento algunas cosas que resaltaron del encuentro que me parecieron lindas compartirlas.:
Primero: El tema de que las chicas se hayan animado a cantar en la misa es un gran avance y una madurez grande. Esto nos da una idea de que a futuro pueda formarse un pequeño coro con los chicos donde puedan juntarse en el monasterio y trabajar en canciones y actuaciones si Dios quiere.
Segundo: Los padres quedaron fascinados con la actitud de los chicos y la madurez que vienen teniendo. Si bien son conscientes de la dificultad de llevar a cabo la tarea ya que los chicos a veces se ponen inquietos, pero disfrutan el ir y sobre todo su perseverancia les llama la atención. Yo hable bastante con los padres con respecto a la familia, compartiendo con ellos muchas dificultades y el deseo de hacer crecer los valores. También tuve la oportunidad de pedirles ayuda a ellos para que los chicos sigan creciendo y sobre todo que recuerden llevarlos a misa.
Tercero: No se si usted recuerda la reunión que tuvimos la noche del sábado en el salón? donde hablamos de que era muy probable que tuviésemos un domingo frio y nublado. Bueno, Dios la verdad que nos sorprendió a todos y nos enseño algo importante dándonos un día soleado y Muy Hermoso! La verdad que nosotros estábamos muy sorprendidos. Qué bueno es confiar en la providencia no?

 De verdad que fueron unos días de mucho fruto, donde nuestros sacrificios y los de todos ustedes en el monasterio se vieron reflejados en muchos rostros sonrientes!
 La pastafrola del hermano Carlos estuvo exquisita! 

 Sin más que agregar, le adjunto unas cuantas fotos que sacamos durante el día. No sacamos muchas ya que no habíamos llevado ninguna cámara, pero ya sabemos para la próxima.

Un abrazo en Jesús y PAX! 

Nacho Berta
 (Catequista responsable, Infancia sembradora, Movimiento Puente)






domingo, 5 de julio de 2015

TRES CUESTIONES MONÁSTICAS EN LA PELÍCULA “EL SECRETO DE KELLS”


“El símbolo da que pensar”
Paul Ricoeur

The Secret of Kells es una bellísima película animada de 2D, coproducción irlandesa-francesa-belga, dirigida por Tomm Moore y Nora Twomey, estrenada el 8 de febrero de 2009 en el Festival Internacional de Cine de Berlín. El 2 de febrero de 2010, fue nominada a los Premios Óscar dentro de la categoría de mejor película de animación del año 2009. Basada en el libro con ilustraciones Brendan y el secreto de Kells. Planteamos tres cuestiones para pensar y dialogar a partir de la película[1].

PRIMERA CUESTIÓN: EL DIÁLOGO FE-CULTURA(S) O LA INCULTURACIÓN DE LA VIDA MONÁSTICA
1.         Dos actitudes ante la(s) cultura(s):
Actitud defensiva o negativa: el abad Cellach de Kells y su proyecto del muro que protege la paz del claustro y la cultura pacífica de la invasión de los hombres del norte: bárbaros, vikingos, una cultura agresiva, destructiva y ambiciosa; pero que a la vez, separa a los monjes y campesinos del bosque, la vida y la naturaleza: la sabiduría celta ancestral. El abad representa la ley, la prohibición, el sentido espiritual tropológico-moral separado del Libro.
Actitud constructiva o positiva: el hermano Aidam de Ioma y su proyecto del libro iluminado gracias a la naturaleza, que provee los instrumentos: plumas de oca, tinta de agallas, y las formas y motivos; y a la cultura, que entrega el “tercer ojo”. Algunos trazos del libro original aparecen en la animación de forma exacta, como la formas de los árboles que se pueden ver cuando Brendan se adentra por primera vez en el bosque. El libro “ilumina-da sentido” al bosque y el bosque “ilumina-da expresión” al libro. Cultura asumida y resignificada por la fe. El iluminador personifica el sentido espiritual alegórico del libro y del bosque.
2.         El papel del Evangelio en la cultura. Se trata del Libro de Kells conservado en el Trinity College de Dublin, la joya cultural irlandesa. La pagina central XP, “la más bella del libro”, es la genealogía de Jesús en Mt 1, 18 (Christi autem generatio…). Un Evangeliario iluminado por y en la cultura celta-sajona. “El libro que convirtió las tinieblas en luz”, “el libro que eclipsa todos los demás”. El libro que preservó y perfeccionó la cultura.
3. El rol de la cultura en la implantación monástica. El monacato celta asume la cultura celta-sajona y la resignifica (purifica y potencia) a la luz de la fe (Brendan puede descender a la caverna del Oscuro -el problema del mal, que no tiene respuesta para Aisling- con la antorcha tomada del monasterio). Los monjes celtas llevaran la cultura a la Europa continental en el renacimiento carolingio. La cultura celta estaba abierta a lo monástico[2].

SEGUNDA CUESTIÓN: LA AUTORIDAD Y LA OBEDIENCIA
1. La ley como prohibición. Cellach, está encargado del cuidado de la comunidad y lo hace con una actitud paternalista. En la tradición monástica celta se identifican el abad, el jefe del clan y el druida. El abad era más importante que el obispo. La ley está al servicio del doble proyecto del abad (la celda-la vida del abad es el plano-el proyecto): a) “muro” para la comunidad, que genera murmuración y desobediencia; y b) “sucesor”, en su sobrino, engendrando desconfianza y desobediencia.
2. A Brendan se le presenta el problema: ¿a quién obedecer, al superior o a su conciencia? El gran tema de la obediencia y libertad, porque paradojalmente no hay una sin la otra. Desobedece al superior y recibe un castigo. Obedece a la propia conciencia y acepta las consecuencias. Es notable la falta de diálogo entre Cellach y Brendan. Falta de escucha y de apertura de corazón. Recordemos que el monacato celta tenía un fuerte acento penitencial (penitencia privada y tarifada).
3. Reconsideración y arrepentimiento del abad. Ante la frustración de su proyecto (no valora el libro, se rompe el muro, las escaleras no soportan, cree perdido a su sobrino); el superior alto, fuerte y trabajador resulta herido por una flecha y aparece un niño a su lado. Reconsidera sus decisiones tomadas con sinceridad y se arrepiente, la hoja rota por la ira que guarda en la mano, y pide perdón: “tenias razón acerca del libro”. Papel del libro en el discernimiento y en el arrepentimiento.

TERCERA CUESTIÓN: LA FORMACIÓN DE LOS MONJES JÓVENES
1. Brendan de Kells: identidad-vocación de monje “pictor”, su talento al servicio de la comunidad. El problema de la propia voluntad y del orgullo de los artesanos/artistas, se soluciona por la finalidad: UIOGD.
2. La comunidad formadora/deformadora. Monjes que: ayudan a cazar la oca para las plumas, recuerdan las indicaciones del abad, lo ilusionan hablando de otros monasterios y apañan-encubren, murmuran, se quedan en la belleza exterior...
3. Un proceso personal de madurez humana y espiritual en tres momentos.
Primer momento:
a) La vida “del niño” dentro de los muros con el padre y los hermanos. Tiempo de aprendizaje (animales domésticos-pastor). Elección de un maestro, anciano espiritual, en su caso un iluminador por su particular vocación, que orienta personas y despierta vida. El punto fundamental a trabajar es reconocer el propio don recibido.
b) Salida al bosque-mundo. Enfrentamiento con problemas, miedos y temores (sombras exteriores, deseos-pájaros negros, pasiones-lobos negros). Descubrimiento y aceptación de las ayudas (gato Pangur Ban-mutua ayuda y Aisling-ayuda gratuita) para resolverlos. Búsqueda de los medios: las agallas para la tinta (color líquido) y el descubrimiento de los motivos naturales. Recolección de elementos y medios.
Segundo momento:
a) Regreso “del adolescente-joven” al monasterio. Enfrentamiento con el superior y con las consecuencias de sus decisiones, la correptio. El punto fundamental es el aprendizaje con el maestro del oficio (scriptorium). Ejercitación del don.
b) Salida al bosque-mundo. Enfrentamiento con las sombras interiores, simbolizadas por Crom Cruach: deidad fértil, solar, paterna (batalla bajo el agua, afectividad, con la serpiente) y recuperación del tercer ojo (ya usado por Columba de Ioma), la mirada, la pureza de corazón, la contemplación y la visión. Trabajo en el libro con todos los instrumentos bajo la guia del maestro.
Tercer momento:
a) Huida del claustro por la invasión de los bárbaros. Enfrentamiento con ellos-los otros. Proceso de purificación y renuncia (tapas del libro). Recibe la ayuda de los lobos. Tiempo de peregrinatio, navigatio, en la arena y en el cielo. Abandono del maestro. Integración del anima (lobo blanco y Aisling). Unificación de los deseos (un pájaro blanco). El don compartido fuera del monasterio.
b) Regreso al monasterio-casa, retorno al padre. Obra terminada. Reconciliación e integración. ¿Cuarto momento? Abierto…

El “secreto” reside en el paralelo entre el Libro (iluminación) y Brendan (maduración-individuación). O, mejor dicho, en el papel de la lectio divina en la formación monástica[3]. Es lo último que se ve en la película. Las caras de Brendan se transforman en el rostro de Cristo, así el libro se hace vida. El libro de Ioma (Aidam) pasa a ser el libro de Kells (Brendan y Cellach), el libro de la propia comunidad.

Para seguir leyendo:
Ana Suárez González, “De la pantalla al scriptorium monástico (letra e imagen en una lectura inversa), en Cistercium 256 (2011), pp. 177-212.
Santiago Rodríguez Mancini, “El secreto de la nueva evangelización estaba afuera”, en Vida Pastoral Año LIV, Nº 312, Noviembre 2012, pp. 40-44.

Pedro Edmundo Gómez, osb




[1] Conferencia a la comunidad en setiembre de 2012; la película es trabajada con los novicios.
[2] “El pensamiento celta no era discursivo ni sistemático. Pero en sus especulaciones líricas los celtas dieron expresión a la sublime unidad de la vida y la experiencia. El pensamiento celta no estaba lastrado por el dualismo. No dividía lo que propiamente ha de estar unido. La imaginación celta expresa la amistad interior que abarca como un todo la naturaleza, la divinidad, el mundo subterráneo y el mundo humano. El dualismo que separa lo visible de lo invisible, el tiempo de la eternidad, lo divino y lo humano les era ajeno. Su sentido de amistad ontológica generaba un mundo empírico impregnado de una rica textura de alteridad, ambivalencia simbolismo e imaginación. Para nuestra separación dolorosa, la posibilidad de esta amistad fecunda y unificadora es el don de los celtas” (John O’ Donohue, Anam Cara, El libro de la sabiduría celta, Emecè, Bs. As., 1999, p. 19).
[3] “…las palabras de la Sagrada Escritura, según se ha dicho muchas veces, crecen en inteligencia según lo que en ella sienten los lectores; pues en una misma sentencia de la Sagrada Escritura, el uno se alimenta solo de la historia, otro busca el sentido típico; otro, en cambio, por la figura busca el sentido contemplativo o místico… Luego, porque lo que dicen las sagradas palabras crecen con el espíritu de los que las leen…” (S. Gregorio Magno, Homilías sobre Ezequiel I, 7, 9-10, pp. 300-301).

domingo, 28 de junio de 2015

HOMILÍA DEL P. ABAD EN LA PROFESIÓN SIMPLE DE LA HNA. MARÍA ESPERANZA LEIVA, OSB. ABADÍA NUESTRA SEÑORA DE LA ESPERANZA (RAFAELA, 24 DE JUNIO 2015)

Hna. María Esperanza, llegó el día tan esperado. Tu espera tuvo momentos de obscuridad, de debilidades propias de todo ser humano; pero no estuviste sola en esta espera, “El Señor me llamó desde el vientre de mi madre, desde el vientre de mi madre pronunció mi nombre” Lo pronunció con cariño y con fuerza transformadora: Liliana, Hna. María Esperanza.
Llegó el momento de tu profesión, de tu entrega a Dios y a esta comunidad de Ntra. Sra. de la Esperanza.
En toda profesión monástica son tres los que prometen, son tres los que se comprometen: Dios, la profesanda y la comunidad que recibe.
Dios. Él elige, llama y dice: “Pondré mis ojos sobre ustedes y mis oídos oirán sus preces y antes de que me invoquen les diré: aquí estoy” (RB P18)
La profesanda. Le promete a Dios “estabilidad, conversión de costumbres y obediencia”, pero sobre todo le promete dejarse obrar por Dios, “operantem in se Dominum magnificant” (P30) y se prepara para descubrir cada día hasta su muerte, esas maravillas que Dios va haciendo en ella y en la comunidad monástica.
La comunidad que recibe a la nueva profesa. La recibe como madre en su seno. La Ratio Institutionis (26) explicando el sentido del voto de estabilidad le dice al que ingresa: “Que asume (a la comunidad) tal como es con sus virtudes y defectos, con sus carencias y sus aspiraciones, aceptando su condición presente, dispuesto siempre a contribuir con su esfuerzo a su próspera evolución futura”. Pero la comunidad tiene que recibir también al que ingresa “tal como es con sus virtudes y defectos, con sus carencias y aspiraciones, aceptando su condición presente, dispuesta a contribuir con su esfuerzo a su próspera evolución futura.”
Leía hace unos días que tratando sobre el matrimonio alguien recordaba que los esposos tienen que decirse mutuamente: “Me comprometo a quererte porque te he elegido”. Esto no se aplica a la vida monástica. ¡No nos hemos elegido! Los monjes y las monjas podemos y debemos decirnos: “Me comprometo a quererte porque Dios nos ha elegido”.

De los tres que en el día de la profesión prometen y se comprometen, el único que no fallará, el único que será siempre fiel es Dios. El profesando y la comunidad van a fallar, van a ser infieles. Panorama desalentador, los dos tercios fallan… ¿Y entonces? No huyamos despavoridos. San Benito desde su Regla nos dice: “No tengan miedo. Mi monasterio es un monasterio de pecadores, pero pecadores llamados por Dios a la conversión personal y comunitaria”. Y Jesús nos dice: “Yo he venido a buscar a los pecadores”. El Señor presente y actuante en toda comunidad monástica invita al abad y a la comunidad a “alegrarse con el crecimiento del buen rebaño.” (RB 2,32).          

lunes, 22 de junio de 2015

Sobre la oración


Cuando nos dedicamos a la plegaria al punto se proyectan en nuestra imaginación, lo que se había consentido, antes, en la  memoria.
Las disposiciones del alma en la oración dependen del estado que lo ha precedido. Y es que nuestras fantasía como en un vuelo rápido torna a la divagación, proyectando los actos, las palabras y los sentimientos que la han alimentado antes de la oración, con el consentimiento. Por lo que, Casiano en las Colaciones IX y X nos da una clave para mantener la atención, orando siempre en toda circunstancia sin cesar, hasta llegar a la pureza de corazón.
La oración pura no es entorpecida por ninguna imagen, ni se sirve de frase o voces articuladas. Brota en un arranque de fuego que parte del corazón.
Es un transporte inefable, una alegría del alma que sobrepuja todo encarecimiento. Arrebatada de todo lo visible, el alma se engolfa en Dios con gemidos y suspiros que el alma no puede traducir.
Nos dice que esta oración es fruto, de la misericordia de Dios y de nuestra pobreza radical que todo lo espera de su auxilio. Y va enumerando varios bienes que reporta esta oración constante.
Pero me quiero detener en la explicación de que significa salmodiar  con sentido y es que penetrando el sentido de los textos bíblicos, se nos hacen más asequibles. Aparece claramente su corazón y meollo. En resumidas cuentas comprendemos bien el sentidos de los salmos cuando lo que expresan lo hemos experimentado antes, y lo hemos vivido a lo largo de nuestra vida cotidiana.
Esta experiencia tangible arroja luz sobre su contenido, de modo que comprendemos perfectamente que es lo que sintió el autor inspirado en circunstancia semejante a la nuestra y que quiso significar con sus palabras. De esta suerte recitamos los salmos, no con palabras oídas, sabidas de memoria o ajenas a nosotros sino como algo que fluye espontáneo de nuestro corazón.
Salmodiar con sentido es un largo y difícil recorrido que desemboca en la oración pura, que no cae en los sentidos y producen lágrimas que limpian la visión.


Hno. Oscar Oviedo, osb.

domingo, 14 de junio de 2015

DOMINGO XI DEL TIEMPO DURANTE EL AÑO


Los campos están blancos para la cosecha,
El tiempo es corto
Y Dios nos apremia…
Tú quien pasas a la aventura
¿escucharás el llamado
Que te es lanzado?

¿Se puede dejar podrir el trigo
Del que el Señor
Cubre la tierra?
¡Tantas vidas parecen perderse!
Dios tiene necesidad de ti
¿responderás?

En el corazón del hombre está depositado,
Frágil aún,
Una esperanza…
¿Sabrás reconocerla
Y cosechar este grano
De eternidad?

Este fruto del suelo, día tras día,
Dios lo nutre
De su luz…
Y la tierra en su ofrenda
Hará subir hacia Dios
La acción de gracias.


[Commission francophone cistercienne, Guetteur de l’Aube, Paris, Desclée, p.29, 
Traducción del P. Marcelo Maciel, osb.]

lunes, 8 de junio de 2015

HOMILÍA DEL ABAD EN LA SOLEMNIDAD DEL SANTÍSIMO CUERPO Y SANGRE DE CRISTO 2015

“Tomen y coman todos de él, porque esto es mi cuerpo, que será entregado por ustedes” En castellano “entregado por ustedes”  puede tener dos significados: será entregado a favor, en beneficio de ustedes o ustedes lo entregarán. El texto latino y el texto griego que está detrás no dejan lugar a ninguna duda, ni confusión. “Pro vobis” para ustedes, en su provecho.
Pero “será entregado” ¿Quién lo entrega y por qué?
Hay una entrega que es un gravísimo pecado, el de Judas. “¿Cuánto me darán si se lo entrego?” Mt 26,15. Jesús lo anunció: “Uno de ustedes me entregará” Mt 26,21. Judas, el Sanedrín, Pilato, pero también Pedro, que lo negó, los otros discípulos que lo abandonaron, yo y ustedes, la humanidad entera… Durante siglos se lo acusó al Pueblo Elegido, “el Pueblo deicida”… Una forma de evadir responsabilidades. No el pueblo judío sino la humanidad entera…
Ante esto la primera actitud que nos corresponde: “Perdón, Señor.” Y Jesús ya nos perdonó: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen” Lc 23,34.
¿Quién lo entrega y por qué?
Hay otra entrega que no es fruto de pecado y traición sino todo lo contrario, suprema muestra de amor: el amor de Jesús. Jesús, como ya vimos, fue entregado, pero antes de ser entregado, se entregó. Lo dice Pablo en la carta a los Efesios. “Practiquen el amor a ejemplo de Cristo, que nos amó y se entregó por nosotros, como ofrenda y sacrificio agradable a Dios” Ef 5,2 y Ef. 5,25, Gal 2,20.
¿Por qué se entregó?
Por el gran amor con que nos amó. “No hay amor más grande que dar la vida por los amigos” Jn 15,13. Nos amó como ningún pastor de la tierra puede amar a sus ovejas: “Yo soy el buen pastor. El buen pastor da la vida por sus ovejas” Jn 10,11.
Jesús se entregó  por el gran amor con que nos amó; pero hay un amor anterior, amor Fontal, el amor del Padre. Es de nuevo Pablo el que nos orienta: “¿Qué diremos después de todo esto? Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros? El que no perdonó a su propio Hijo, sino que lo entregó por nosotros, ¿no nos entregará con él toda clase de favores? Rom 8,31-32.
Es importante que nos demos cuenta que ni el amor del Hijo ni el amor del Padre fueron asépticos, sin dolor y sufrimiento.
En el corazón de Jesús hubo una lucha agónica entre el adecuarse al proyecto del Padre o huir del sufrimiento y de la muerte. Ese es el significado del “Padre si es posible que pase de mi este cáliz” de los sinópticos y del “padre líbrame de esta hora” de Juan 12,27 y del desgarrador “Dios mío, Dios mío ¿por qué me has abandonado?” Mc 15,34.
Pero también en el corazón del Padre hubo resonancia de esta lucha: “La prueba de que Dios nos ama es que Cristo, siendo nosotros todavía pecadores, murió por nosotros. Cuando éramos enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo” Rom 5,8-10
Nuestra entrega pecadora nos exigió la actitud de pedir perdón. La entrega de amor de Jesús y de su Padre nos lleva a una sentida y profunda acción de gracias.

La solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo, que estamos celebrando, nos invita a dos caminos o a dos tiempos de esta acción de gracias. La Eucaristía es sacrificio y es permanencia. Sacrificio, la santa misa, renovación en línea sacramental de la muerte y la resurrección de Jesús, de su ascensión a los cielos y anticipo de su segunda venida. Eucaristía: permanencia, en el sagrario. Las dos dimensiones implican petición de perdón y acción de gracias. Las dos son fundamentales en la vida cristiana, las dos nos hacen crecer. La adoración nos lleva a la vivencia de la Eucaristía sacrificio y esta nos conduce al sagrario.

lunes, 1 de junio de 2015

JUNIO MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Oración de la consagración de las familias al Sagrado Corazón de Jesús (Cardenal De Giorgi, 3 de Junio de 2007, Barcelona)

Señor Jesucristo, Redentor del mundo,
Amigo de los sencillos y de los pecadores,
que en la Cruz te has dejado traspasar
tu Corazón Sagrado
para salvarnos del pecado
y darnos la abundancia de la gracia divina.
Mira compasivo nuestra debilidad, y ten piedad.
Libéranos del pecado y del mal,
y condúcenos a la auténtica paz,
que se encuentra por la conversión
y la acogida de tu Palabra.
Tú que nos invitas a seguirte
y a amarte como discípulos,
porque así encontraremos el descanso
y la felicidad que tanto deseamos,
no nos dejes nunca de tu mano poderosa,
y sostennos bondadoso en todos nuestros caminos.

Hoy consagramos humildemente a tu Corazón
nuestras vidas y nuestras familias,
y encomendamos a tu misericordia todas las familias del mundo.
porque queremos vivir siempre con la confianza puesta sólo en Ti,
que eres el Amor infinito,
y porque te queremos servir de todo corazón a Ti y a nuestros hermanos por amor a Ti.
Haz, Señor, que todos podamos encontrar en Ti
el Amigo verdadero y el Maestro bondadoso y humilde,
y que en tu Corazón Sagrado aprendamos el amor generoso y sacrificado hacia todos.

Amén.